Basulip
Hacer visible la resistencia.
Cinco formatos, una sola lógica: color, tamaño, resistencia y uso organizados para una lectura inmediata.
- Cliente
- Basulip · Cambiaso Hermanos
- Proyecto
- Evolución de identidad y rediseño de packaging
- Año
- 2025
- Alcance JVD
- Concepto rector, dirección creativa, rediseño de logotipo, arquitectura visual de portafolio, jerarquía de información, códigos cromáticos, sistema de íconos, diseño frontal y posterior, adaptación a cinco formatos y preparación para producción.
Contexto
Basulip competía en una categoría cotidiana donde muchas marcas dependían de gráficas saturadas, mensajes fragmentados y códigos visuales poco consistentes. La marca ya contaba con reconocimiento y con un atributo claro: resistencia y funcionamiento confiable.
El desafío no era volverla irreconocible ni agregar más mensajes. Era ordenar lo que la hacía valiosa, elevar su percepción y facilitar la elección entre tamaños y usos desde la góndola.
La decisión
Construir el rediseño desde una idea simple: Basulip, más que fuerte, confiable.
La resistencia dejó de ser una promesa aislada y pasó a organizar toda la experiencia. El nuevo lenguaje toma referencias del diseño industrial y la comunicación técnica: información directa, tipografía clara, color funcional y un sistema que privilegia rendimiento antes que decoración.
La identidad
JVD rediseñó el logotipo manteniendo su estructura reconocible: nombre blanco dentro de un contenedor verde. La evolución ajusta proporciones, terminaciones y legibilidad para operar con mayor presencia sobre colores intensos, formatos pequeños y contextos de alta competencia visual.
El resultado conserva continuidad histórica sin comportarse como una pieza heredada sin criterio de sistema.
El sistema de packaging
La familia se organiza mediante cinco códigos principales:
- Chica 50 × 70, rojo;
- Cocina 60 × 65, blanco y verde;
- Mediana 70 × 90, azul;
- Grande 80 × 110, naranjo;
- Gigante 110 × 120, verde oscuro.
Cada envase mantiene una estructura común: marca, denominación vertical, tamaño, silueta de la bolsa, cantidad, resistencia y beneficios funcionales.
El color diferencia. La arquitectura reúne. La escala se entiende sin obligar al consumidor a descifrar una composición distinta en cada producto.
La forma
La silueta negra de la bolsa se convierte en el centro visual y comunica el producto sin recurrir a escenas domésticas genéricas. Los datos principales tienen mayor peso, mientras sellos, instrucciones y atributos secundarios se organizan por niveles.
El frente resuelve elección y recordación. El reverso entrega capacidad, medidas, modo de uso y características técnicas dentro del mismo lenguaje.
Proceso y góndola
El proceso comenzó con un diagnóstico del mercado y cinco rutas de diseño. Las propuestas probaron diferentes grados de ruptura con el packaging anterior: desde alternativas más expresivas hasta sistemas de mayor abstracción técnica.
Las rutas se compararon como familia y dentro de simulaciones de góndola. JVD recomendó la dirección que lograba mayor visibilidad sin perder el verde histórico ni fragmentar el portafolio.
La selección final se llevó a cinco formatos y a sus respectivas caras posteriores.
Evidencia
Los mockups finales documentan la familia completa y sus artes frontales y posteriores. El sitio oficial actual de Basulip mantiene los cinco formatos planos —Chica, Cocina, Mediana, Grande y Gigante— junto con extensiones en rollo.
La marca comunica públicamente resistencia, uso de material reciclado chileno y una arquitectura de tamaños coherente con el sistema desarrollado.
Los desarrollos posteriores para bolsas con color y olor están documentados como extensión del sistema durante 2026, pero no forman parte de la selección final de este caso porque su implementación comercial no pudo confirmarse.
Proceso y desarrollo
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